miércoles, 21 de marzo de 2012

Para leer sobre un puente II

El hombre que construye rascacielos es el mismo que se alimenta de tierra.
¿Es el mismo?

Es una fórmula algebraica:
La altura de los edificios es relativa a la pequeñez de los hombres.

Signo más, signo menos...

La máquina del tiempo

Sólo hemos aprendido a avergonzarnos de nosotros.
Si es tan difícil decir lo que pensamos es porque han puesto a trabajar toda la maquinaria disponible para evitarlo.
Banalidades decimos, banalidades nos han enseñado.

Lo único que deberíamos aprender en las escuelas
es como destruir el mecanismo que posibilita su existencia.

sábado, 25 de febrero de 2012

Sentencia para un no-nato II

Las licencias del vencido son justas, sanas.
Pero nunca han de durar más que la guerra.
Y si la guerra es una vida (ay, la vida es guerra...),
amigos, sólo queda una opción:
El sueño es el único descanso.
¿Con los ojos cerrados?,
o abiertos...

lunes, 20 de febrero de 2012

El límite de las palabras es la música.
Es gracioso:
Allí, dentro, nada es todo.
Y todo es nada...

miércoles, 25 de enero de 2012

Caminante

Consumo del veneno
como quien bebe en sorbos.
Dosificándolo.
Sólo el último trago ha de ser profundo,
para embriagarme de muerte.

Como el poeta que no lee versos ajenos.
Así camino yo:
hacia el frente, mirando a los costados.

Y entre bocanadas de aire,
reposo a uno de los lados:
mirando hacia el frente...

lunes, 2 de enero de 2012

Al ras

Bien,
admito que me siento algo enfermo.
Aún así,
me lanzo hacia ustedes.

Es que no conozco,
otra forma de existir.
Nunca dije soñar con volar...
¿Pero quien sabe?

¡Vamos!
Quitate la ropa:
Si ustedes vinieron aquí
a verme hechar raíces.

Aún así,
nunca estuve tan lejos del suelo.
Y el aire me susurra;
"¡Vamos!, es tiempo de volver".

Confieso que sení algo de miedo.
Es que...
¿no se trata de eso todo esto?
Lo admito, siempre estuve fingiendo.
Y vos, por favor,
apagá esa luz por mi.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Invencible

Dos gotas de agua posan en mis manos.
Una es inquieta,
se evapora antes de que la encuentre
mi olfato.

La otra permanece allí.
Danza inmóvil sobre mi.
Me cuenta secretos
y nos aflige con historias de su hermana,
la preferida del sol.